lunes, 14 de mayo de 2012

Día 6 (Acabándose)


He vuelto a llorar esta noche, hacía ya tiempo que no lloraba, bueno un mes o algo más, pero esta noche he reventado a llorar otra vez.
Ella es feliz, se le nota en la cara, y yo sigo con mi mierda.
La he visto, estaba guapa, contenta, tenía una sonrisa en su cara, y estaba acompañada.
Me quedaron tantas cosas que decirle, tantos besos que darle, que esta noche pensé que podía explicárselo, y  aquí, en mi cama, solo, lo he intentado, pero tampoco he podido.
Echo de menos su sonrisa, sus movimientos torpes, tropezando o cayéndosele las cosas de las manos,  la echo de menos tumbada en el sofá, buscando mi mano, echo de menos mirarla. Tantas tardes sentada en el sofá yo la contemplaba, y cuando se daba cuenta me decía con una sonrisa ¿me estas mirando? ¿qué miras? ¿por qué me miras? y yo la contestaba  te miro ¿a caso no puedo? Pero sobre todo echo de menos sus abrazos,  me abrazaba con fuerza y me decía abrázame, y yo a veces le decía que me dejara que estaba haciendo cosas, la cena, en el ordenador, o la separaba de mi antes de que ella hubiera decidido hacerlo. Pero ahora los echo de menos muchísimo, siento que no puedo vivir sin ellos, que mi vida, en un caso hipotético, podría llegar a ser perfecta pero seguirían faltando sus abrazos, y no merecería la pena vivirla. Y he llorado.
He querido explicarle lo que me odio, lo mal que me hace  sentirme ser como soy. Que ella no es culpable, y que lo normal es que haya pasado lo que ha pasado. Pero en el fondo si es culpable, tiene su parte de culpa, me dejó ser así, lo aceptó y eso nos alejó, y al final me dijo que se iba, que ya no lo soportaba, no pude reaccionar, se me escapo de entre los dedos, me quedé sin su sonrisa, sin sus besos, sin sus abrazos. Me quedé solo, triste, muy triste.

 Como cambia la cosa. Hay días que uno desearía estar muerto, bien enterrado bajo tierra, no tienes ganas de nada, todo te parece superfluo, aburrido, vamos una mierda bien grande.
Y sin embargo otros días hay alegría, te levantas con una sonrisa, con ganas de empezar el día y comértelo, pero este no es el caso, hoy no, es lo otro, si lo de más de arriba.
Así llevo una temporadita, yo que siempre había sido un tío positivo, con vitalidad. Que le vamos a hacer.

Lo peor de todo es que cuando hablo con ella, ya no parece ella, no muestra interés por mis comentarios, tan solo por aquellos que puedan ofenderla, por esos si, pero lo demás es como si no le importara. Pero a mi ya tampoco me importa, la vida sigue, yo sigo.
Hay un mundo por descubrir, un montón de cosas por las que luchar.






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